August 27 2018

¿Cómo se defienden las plantas?

Para defenderse, los animales deberán aguantar sus dientes, huir, o simplemente esconderse. Los crustáceos pueden esconderse en sus caparazones hasta que los depredadores se vayan. Los avispones y las abejas pueden picar para incapacitar a sus enemigos. Algunos insectos y animales, como cobras, escorpiones y ciempiés, pueden usar el veneno de sus mordiscos para retrasar o, a veces, matar a sus atacantes. Si los animales tienen la capacidad de protegerse de los ataques con pensamiento rápido y movimientos más rápidos, ¿cómo se defienden las plantas?

Hay dos mecanismos que las plantas usan como protección, defensa física y química. Aunque las plantas no pueden correr o esconderse cuando están en peligro, pueden infligir daño.

La familia Cactaceae produce espinas, que son hojas modificadas, para evitar que los depredadores se acerquen demasiado a ellos y coman sus suculentos tallos.

La familia de los cítricos produce espinas, que son ramas de árboles modificadas, para evitar que los animales coman sus frutos.

El mecanismo químico que usan las plantas para protegerse se conoce como metabolitos secundarios. Los metabolitos secundarios no tienen un papel directo en la reproducción o el crecimiento de la planta, su trabajo principal es protegerse de los enemigos y adaptarse al entorno en constante cambio. Ofrecen protección contra el estrés ambiental y le dan a cada planta su propio aroma, color, y sabor (Ramakrishna et al., 2011). También pueden emitir compuestos orgánicos volátiles (COV) que advierten a otras plantas de depredadores inminentes, infecciones microbianas, o sequía.

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Ramakrishna, A., & Ravishankar, G. A. (2011). Influence of abiotic stress signals on secondary metabolites in plants. Plant Signaling & Behavior6(11), 1720–1731. http://doi.org/10.4161/psb.6.11.17613

Escrito por Morinne Osborne